La propietaria de la vivienda okupada en Espinardo explico de los hechos a la policía ante la apropiación de la vivienda por parte de una pareja. "Está todo denunciado", argumenta la mujer, que asegura que "hay más viviendas okupadas en la zona".
Asimismo, Alicia denunció el caso tras celebrarse, el sábado 6 de febrero en la vivienda, una conmemoración, según comunicaron los vecinos de la zona. Aquel día la Policía Nacional tomó el barrio, con un despliegue que disuadió a los presentes que festejaban primero en la calle, vestidos de gala, y luego, según Alicia, siguieron de juerga en su propiedad.
Por el momento, tras ponerse el suceso en manos de la policía y el juzgado, la propietaria se encuentra a la espera. Sin embargo, asume que el proceso para desalojar a los okupas puede llevar tiempo.
El mes pasado, el Gobierno cambió la ley de okupación, hecho que prohíbe, en la actualidad, desahuciar a okupas si actúan sin violencia. Sin embargo, la okupación sigue sin tener cobertura jurídica en las primeras o segundas residencias.
Ante la normativa vigente, el líder del Partido Popular, Pablo Casado, anunció en julio y ha llevado hoy al Congreso de los Diputados una ley anti-okupas con penas de cárcel; veto al empadronamiento y; protección a vecinos.
En los casos de okupación, la Policía acude con celeridad a las llamadas que recibe, pero, con la norma en la mano, y más habiendo menores, como en el caso de Alicia, tiene las manos atadas: no puede sacarlos.
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