Las personas que sufren un Trastorno del Espectro Autista (TEA) por las condiciones de su enfermedad, tienen que continuar saliendo a la calle durante el decreto de alarma. Un derecho reconocido al ser una excepción terapéutica. No obstante, muchas familias denuncian ser increpadas por la calle cuando realizan los paseos. De hecho, en la Región de Murcia se han dado varios casos.
El autismo hace necesario salir a la calle para reducir el estrés y la ansiedad que sufren normalmente quiénes lo padecen. Se trata de personas que, en la mayoría de los casos, no comprenden la situación que atraviesa el mundo y por ello, el confinamiento los pone en una situación muy difícil.
Antes del decreto de alarma, las personas a cargo de enfermos de TEA suelen hacerlos practicar ejercicio y actividades al aire libre. Al privarlos de esto, se les hace pasar por altos niveles de ansiedad por lo que es necesario mantener su rutina de paseo exterior.
Asimismo, pese a la justificación de las salidas, los allegados de personas con autismo denuncian lo triste de la situación. Se ven en la obligación de llevar un identificativo para poder salir a la calle y además, toleran los comentarios despectivos de la gente.
El TEA es un trastorno neurobiológico que afecta a la estructura del sistema nervioso y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en dos áreas principalmente: la comunicación e interacción social y la flexibilidad del pensamiento y de la conducta.
En la actualidad, no está determinada la causa que explique su aparición, pero sí la fuerte implicación genética en su origen. Sólo se manifiesta en las habilidades cognitivas de la persona y del comportamiento. Esto hace primordial el apoyo familiar a la personas que padecen la enfermedad.
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