Dos hombres, de origen extranjero, han sido detenidos durante la jornada del domingo por un delito contra los sentimientos religiosos. Ambos irrumpieron en la iglesia de San Miguel, ubicada en la misma plaza de la capital murciana.
Los dos individuos que presentaban encontrarse bajo los efectos del alcohol, se introdujeron en la iglesia y subieron al altar, donde se encontraba el sacerdote de la parroquia. Desde el lugar de los hechos, se dedicaron a vociferar y a sermonear, detallan fuentes cercanas al caso.
El párroco les insistió en que abandonasen la iglesia, pero, ante su negativa reincidente, el cura decidió poner el caso en manos de la Policía. Al lugar se movilizaron agentes de la Policía Nacional, que sacaron al exterior a los dos hombres.
Los individuos fueron desplazados a la comisaría, acusados de un delito contra los sentimientos religiosos. Asimismo, el actual Código Penal, en su artículo 525, castiga con pena de multa de ocho a doce meses a los que "para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa hagan públicamente [...] escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen [...] a quienes los profesen o practiquen".
Los individuos serán puestos a disposición judicial en el Juzgado de Guardia, tras pasar la noche del domingo en los calabozos de la Policía.
0 lectores ya han votado. Tu voto queda en este dispositivo.